Por qué no hay un precio único
«Software a medida» puede significar un panel interno de tres pantallas o un sistema de gestión con decenas de módulos, integraciones y usuarios. El precio depende del alcance, y el alcance depende de lo que el sistema debe hacer. Cualquier cifra cerrada que veas sin conocer tu proyecto es publicidad, no un presupuesto.
Lo que sí se puede hacer —y lo que hacemos en LusiaSoft— es explicar las variables que determinan el coste y cómo se calcula, para que puedas evaluar cualquier propuesta con criterio.
Qué determina el coste
- Funcionalidad: número de pantallas, flujos y reglas de negocio. Es la variable principal.
- Usuarios y permisos: un sistema con un rol es más sencillo que uno con equipos, jerarquías y auditoría.
- Integraciones: cada sistema externo (ERP, CRM, facturación) añade análisis, desarrollo y pruebas.
- Volumen de datos: miles de registros no exigen lo mismo que millones; condiciona la base de datos y la arquitectura.
- Calidad y documentación: pruebas automatizadas, manuales y documentación técnica alargan el desarrollo, pero reducen el coste de mantener —que es donde se va la mayor parte del dinero a lo largo de la vida del sistema.
Rangos orientativos
Rangos del mercado español para orientarte, sin compromiso y sujetos al alcance concreto. Úsalos para dimensionar expectativas, no como tarifa:
| Tipo de proyecto | Rango orientativo |
|---|---|
| Aplicación interna sencilla (pocas pantallas, un rol) | 8.000 – 20.000 € |
| Aplicación con varias integraciones y roles | 20.000 – 60.000 € |
| Sistema de gestión completo con automatizaciones | 40.000 – 100.000 € |
| Plataforma SaaS / producto digital (MVP inicial) | 25.000 – 80.000 € |
Los límites son difusos: un MVP con pagos e integraciones puede superar el rango superior, y una aplicación interna sencilla puede costar menos. La única cifra fiable es la de una propuesta elaborada sobre tu proyecto.
Costes que los presupuestos baratos no incluyen
Un presupuesto bajo suele ahorrarse cosas que pagarás después, con intereses:
- Análisis: sin especificación escrita, el desarrollo se improvisa y se corrige pagando horas extra.
- Pruebas: sin pruebas, los errores aparecen en producción, donde cuestan diez veces más.
- Documentación: sin ella, el sistema depende de quien lo programó. Cualquier cambio futuro pasa por esa persona.
- Mantenimiento: todo sistema en producción necesita actualizaciones y soporte. Si no está presupuestado, aparecerá como «imprevistos».
Cómo se elabora una propuesta seria
Una propuesta profesional se estructura así: análisis del proyecto → alcance por fases → presupuesto cerrado por fase → desarrollo con entregas incrementales → criterios de aceptación. El presupuesto se desglosa para que sepas qué cuesta cada parte, y las fases permiten validar el sistema antes de comprometer las siguientes.
Desconfía de dos extremos: presupuestos «cerrados» sin análisis previo, y presupuestos abiertos sin límite. Un proyecto se controla con alcance escrito y fases definidas, no con promesas.
Cómo comparar propuestas entre empresas
- Pide el mismo alcance a todos: si cada empresa presupuesta algo distinto, la comparación es inválida.
- Exige desglose por fases, no una cifra única.
- Pregunta por los costes recurrentes: infraestructura, servicios y mantenimiento.
- Aclara quién es el propietario del código y qué ocurre al terminar el proyecto.
- Valora la documentación como parte del precio, no como un extra.
El objetivo no es la propuesta más barata: es la que resuelve tu problema con el menor coste total en 5 años.
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Cuéntanos tu caso y te diremos con honestidad si la solución tiene sentido para tu empresa.